MIER NIEGA EL FRACASO, PERO EL PT LE ARRANCA EL CORAZÓN AL "PLAN B": LA REVOCACIÓN DE MANDATO QUEDA FUERA

El coordinador morenista en el Senado defendió a capa y espada la aprobación de la reforma electoral, pero los 6 votos del Partido del Trabajo le cercenaron el artículo más polémico: el que metería a Sheinbaum en la boleta de 2027
NacionalHace 14 horasMartin ContrerasMartin Contreras
EL FRACASO DE MIER
EL FRACASO DE MIER

La aprobación del "Plan B" electoral en el Senado fue una victoria a medias para el coordinador de los senadores de Morena, Ignacio Mier Velazco: aunque el pleno respaldó la reforma en lo general con 87 votos a favor y 41 en contra, la columna vertebral del proyecto —la Revocación de Mandato empalmada con las elecciones de 2027— quedó sepultada por el Partido del Trabajo (PT), su propio aliado de coalición.

La historia fue de tropiezos desde el principio. Días antes del debate en el pleno, el PT ya había dado señales de rebeldía: sus senadores se ausentaron deliberadamente de la sesión de comisiones, obligando a Morena y al PVEM a sacar adelante el dictamen solo con 24 votos a favor y 11 en contra, sin la mayoría calificada que se necesitaría en el pleno. Mier pasó días en encerronas y reuniones de emergencia con el líder vitalicio del PT, Alberto Anaya, sin lograr convencerlo de respaldar el artículo 35 constitucional, el que permitiría a la presidenta Claudia Sheinbaum hacer campaña con recursos públicos para promover su propio mandato.

El golpe llegó horas antes de la votación final: el PT anunció en voz del propio Anaya que se desmarcaba del dictamen en lo relativo a la revocación de mandato, argumentando que no apoyarían algo que podría afectar la equidad electoral. La oposición estalló en aplausos desde sus bancas, viendo por primera vez una fisura real en el bloque mayoritario de la 4T. La reacción de Mier fue intentar salvar la narrativa: publicó una foto en redes sociales con el Verde y el PT con el texto "quienes soñaban con la división de nuestro movimiento, otra vez se quedaron con las ganas", mientras entre bastidores negociaba retirar el artículo conflictivo para no perder la reforma completa.

Finalmente, Morena cedió: el artículo 35 fue retirado del dictamen, y con ello se garantizó el voto del PT para la aprobación en lo general, aunque sin el punto más ambicioso del proyecto. Al salir del Senado, Mier rechazó con firmeza que se tratara de un fracaso personal: "¿Cómo puede ser una derrota si hemos logrado reformar 103 artículos de la Constitución? Fracasó la oposición que pensó que no iba a transitar la iniciativa", declaró. Sin embargo, la realidad legislativa es contundente: el Plan B —que ya llegó al Senado como segunda opción tras el rechazo del Plan A en la Cámara de Diputados el 11 de marzo— saldrá mutilado de la Cámara Alta y deberá regresar a San Lázaro para su ratificación final.

La presidenta Sheinbaum, quien ya estaba enterada de la postura del PT antes de la votación, ya anticipa un "Plan C" en caso de que la reforma tampoco prospere en su totalidad. Para Mier, la prueba de fuego apenas comienza: ahora deberá lidiar con una reforma que sus propios aliados descafeinaron antes de que cruzara la primera puerta.

Te puede interesar
Lo más visto